Hípica

El mundo del caballo ha estado siempre muy arraigado en la cultura y la tradición mallorquinas. Las carreras de trotones son uno de los espectáculos vigentes en una sociedad que ha vivido en compañía del caballo autóctono. De color negro, el caballo mallorquín tiene un perfil recto y braquicéfalo con los frontales planos. En el cuello y encima de la última costilla, presenta una singular disposición del pelo propia de esta raza. Desde 1989, año en que la raza equina mallorquina fue reconocida oficialmente, existe un Libro Genealógico del Caballo de Raza Mallorquina. 

El hipódromo de Son Pardo y Manacor en Palma organiza competiciones de trote regularmente. Este lugar sustituye a los centros urbanos de pueblos como Binissalem, Artà o Sa Pobla, en los que se celebraban las competiciones. Mallorca es el escenario cada año del Trofeo Hípico SAR Infanta Elena.

Alcúdia y sus alrededores ofrecen un lugar privilegiado para disfrutar de los caballos, éstos pueden alquilarse en clubes y fincas para hacer excursiones y disfrutar de un paisaje excepcional mientras se pasea y se practica la equitación.