Yacimiento arqueológico de la Ciudad Romana de Pollentia

La llegada de los romanos a la Isla de Mallorca en el año 123 a.C., mandados por el general Quinto Cecilio Metelo, supuso la fundación en Alcúdia de la ciudad de Pollentia. La ciudad se halla en el Noreste de la Isla de Mallorca, en una estratégica elevación situada en el principio del istmo que separa las actuales bahías de Pollença y Alcúdia. Su situación privilegiada le permitía el control marítimo de las dos bahías.

Los romanos impusieron su nuevo orden político y social y dieron a conocer una nueva cultura a los habitantes de las islas y una nueva lengua: el latín. Las islas pasaron a depender de una nueva provincia romana: la Hispania Citerior. El proceso de sustitución progresiva de la cultura talayótica existente por la romana impuesta, se conoce como romanización.

Se implantaron nuevos modelos urbanísticos y apareció la vida urbana por primera vez. La ciudad de Pollentia ha dejado vestigios suficientes para demostrar que fue una ciudad netamente romana y que en los siglos I, II y principios del III, conoció momentos de esplendor. Ejemplo claro de este hecho es la existencia del Teatro, una infraestructura de la que sólo podían disfrutar determinadas ciudades.

Las excavaciones

La historia de las excavaciones de Pollentia se inicia en el primer cuarto del s.XX bajo el impulso y gestión de la Societat Arqueològica Lul·liana. Desde entonces, muchas han sido las personas e instituciones que han dedicado su esfuerzo a desenterrar una civilización que vivió aproximadamente dos milenios en nuestra región.

Podemos destacar las figuras de los profesores Gabriel Llabrés Quintana y Rafael Isasi en los años 20 y del profesor Lluís Amorós en los 40 y 50. A finales de los 50, con la creación del Centro Arqueológico Hispanoamericano bajo el mecenazgo de la Fundación William Bryant, comienza una etapa de estabilidad donde destacan las figuras de los directores de excavación Arribas, Tarradell y el norteamericano W.Woods.

Durante estos primeros treinta años se excavan tres grandes casas en el área de La Portella (la de El Cap de Nina, la dels Dos Tresors y la Casa del Nord-Oest). La parcela conocida como Can Reinés, se identifica como Foro de la ciudad y en él se encuentran un templo capitolino, dos templetes y un área comercial porticada.

A partir de los años 90, la Fundación W.Bryant deja progresivamente la actividad y el Ayuntamiento de Alcúdia, en colaboración con el Consell de Mallorca, impulsa la consolidación de las áreas excavadas, el cierre del recinto y el proyecto de incorporación del Foro. Todas estas actuaciones, junto con la dinamización del yacimiento y la creación del Consorcio de la Ciudad Romana de Pollentia a finales de los 90, hacen posible que las tareas de excavación no se detengan y que Pollentia ocupe el lugar que se merece en la Historia de Mallorca.

La visión que tenemos hoy en día de Pollentia es muy parcial, ya que sólo se ha excavado una pequeña parte del total de la ciudad. Inicialmente se pensó que la ciudad tenía unas dimensiones de entre 10 y 12 hectáreas; pero las intervenciones arqueológicas de los últimos años, han demostrado que debía tener unas 16 o quizás más.

La  estructura de la ciudad

Pollentia es una ciudad romana de nueva planta, planificada con un trazado hipodámico o de plano ortogonal que organiza el diseño de las calles en ángulo recto, creando una cuadrícula de calles paralelas y perpendiculares, como en otras ciudades de las provincias romanas.

Destacan la calle porticada y las tres casas mencionadas anteriormente  (área de La Portella) y el Foro, donde estaban los edificios destinados a la actividad mercantil, una zona destinada al culto a diversos dioses, representada por varios templos.

El suministro de agua se hacía a través de un acueducto que venía de las montañas de Ternelles en Pollença.

Hay una necrópolis imperial situada fuera de las murallas tal y como era habitual en esa época. Existía pués, la necesidad de defender la ciudad, cosa que atestiguan los dos recintos de murallas que se conocen de los siglos III y V d.C. y de los que quedan algunos fragmentos.

El Foro de Pollentia era una plaza pública que se erigía como el centro político, social, económico y religioso de la ciudad. En él se localizan los edificios principales.

Se observan restos del Templo dedicado a la Tríada Capitolina (Júpiter, Juno y Minerva)  y también de dos pequeños templos dedicados a otras deidades no identificadas todavía.

Una calle porticada y un conjunto de Tabernae (pequeños comercios) formaban la parte comercial, dónde también había otras estructuras entre las que destaca un Edículo, que actualmente centra buena parte de las investigaciones arqueológicas.

El Teatro Romano

El teatro romano de Pollentia, construido en la ladera de un monte cercano a la ciudad, data de finales del s.I d.C. Hasta que no fue desenterrado en 1952, los especialistas pensaban que era un anfiteatro o un teatro griego, ya que estaba excavado en la roca.

Conserva parte de los elementos básicos de un teatro romano (ligeramente diferente a uno griego): las gradas, la orquesta y el escenario. El teatro se planteaba como un edificio unitario dividido en dos ámbitos funcionales: las gradas y el espacio escénico, que estaban separados por la Orchestra. Las gradas (cavea en latín) eran semicirculares, tenían pasillos para la circulación de los espectadores y escaleras radiales. La orquesta era semicircular y acogía a los altos magistrados y notables de la ciudad. La escena (scaena) o escenario era rectangular y estaba totalmente excavada en la roca y un poco más elevada que la orquesta. Se conserva también el proscaenium, espacio propio para la función, con 5 agujeros para encajar pilares de madera.

Más tarde sería utilizado como necrópolis de la ciudad.

En los últimos años se ha vuelto a dar vida al teatro y en verano, una muestra teatral que ya cuenta con un gran número de seguidores, mantiene vivo el espíritu lúdico de nuestros antepasados.

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